sábado, 6 de diciembre de 2008

Consolidan el sector de la helicicultura en Colombia

Este tiene como fin establecer los parámetros de producción de los cerca de 10.800 microempresarios del país que dependen del trabajo con los caracoles.

Según la subdirectora del centro de desarrollo agroindustrial y empresarial del Sena, Leonora Barragán, la meta es apalancar la productividad y competitividad de las empresas del sector.

De igual forma, Barragán asegura que “hemos convocado una mesa técnica con el Icontec, para la elaboración de normas que faciliten todo lo referente a producción con estándares altos de calidad”.

Para la directiva, lo que pretenden con el sector helicícola es afianzarlo como tal, y recibir el apoyo del Ministerio de Agricultura, Medio Ambiente y Protección Social, para que la dinámica productiva tenga el respaldo y se pueda comercializar el producto en el mercado nacional e internacional.

Por su parte, Diana Marcela Zapata, del Ministerio de Agricultura, asegura que el gobierno ha tomado especial interés en esta actividad porque contribuye a la generación de empleo.

“Cada una de estas empresas vincula directamente a tres personas e indirectamente a 12, lo que en total significa que 15 personas salen beneficiadas de este trabajo por tonelada de caracol”, expresa Zapata.

Según los empresarios, esta actividad se viene desarrollando en Colombia hace más de 20 años, sin embargo, todo este tiempo ha funcionado de manera informal, por lo cual, los productos novedosos y las tecnologías aplicadas nunca fueron certificadas.

Ese es el caso de Mireya Torres, representante de la Cooperativa Scarcol E.C, que se dedica a la cría de caracol y a la transformación de su carne. Ahora con la expedición de la normativa tienen establecidos los parámetros y la forma en cómo deben operar para llegar al mercado internacional.

“Es claro que acá en Colombia la gente no está acostumbrada a comer el molusco, por lo que nuestro mercado natural está en otros países en los que el consumo es alto”, dice Torres.

Sin embargo, el tiempo que tardó la puesta en marcha de leyes que regularan el manejo de este tipo de productos, afectó la estabilidad de varios de los proyectos de emprendimiento que se iniciaron hace algunos años. Situación que vivió la cooperativa, que al arrancar contaba con 25 asociados y ahora sólo tiene siete.

Otro caso igual fue el de la Asociación Agropecuaria y Helicicultora Brahamonte Ltda en Sibaté, Cundinamarca, liderada por Hermógenes Peña, quien con una inversión de 30 millones de pesos no pudo encontrar el mercado para sus productos, ni la normativa para exportarlos, lo que lo llevó a la quiebra.

“En estos momentos estoy como empleado del Estado, sin embargo, tengo que volver a empezar, pues tenemos un proyecto bien fundamentado, pero la falta de dinero ahora es un obstáculo”, asegura el representante.

Por su parte, Juliana Ramírez es una joven que lleva más de tres años intentando consolidar un negocio de helicicultura en su casa, ya que cuenta con el espacio y la disposición, no obstante, el difícil acceso a capacitaciones sobre el tratamiento del producto y la falta de normas, le ha impedido arrancan su proyecto.

“En la actualidad no existen cursos acá en Bogotá, sólo en distintos municipios de la sabana, lo que ha dificultado el acceso y, por ende, la conformación de la empresa”, dice la emprendedora.

En ese sentido, el Sena ya estableció una serie de cursos en los municipios y en la capital del país, que se dictarán en las sedes de la institución, los cuales ayudarán a mejorar los procesos de producción y los sistemas novedosos.

De igual manera, el centro de formación creó una alianza con la Universidad Nacional que servirá como soporte en el tema de desarrollos tecnológicos, que se aplicarán a la helicicultura.

Publication: Diario La República - Compañías e Industrias
Provider: Diario la Republica
December 5, 2008