jueves, 11 de septiembre de 2008

Se incrementa competencia en segmento de prendas de vestir

Falabella, MNG, Zara y la firma peruana Topitop, son una muestra de las sociedades que ven a Colombia como una plaza atractiva para sus negocios.

Sin embargo, este auge es visto con reserva por parte de los confeccionistas nacionales que afirman que la creciente competencia, el aumento de las importaciones y la caída en el consumo de estos productos profundizan la crisis del sector. Según la última encuesta de la opinión industrial de la Andi, las ventas de estas manufacturas cayeron 1,1 por ciento.

El director ejecutivo del Centro de Investigación y Desarrollo Textil Confección (Cidetexco), Marcos Jara, afirma que el desplazamiento de la industria nacional en este segmento es total y que, incluso, algunas compañías nacionales se empeñan en importar grandes cantidades de productos que en Colombia se fabrican.

“Dadas las bajas ventas en los mercados de grandes superficies, los pequeños fabricantes han tenido que recurrir a ventas más informales en pequeños sitios o en los conocidos ‘madrugones’ de las ciudades del país”. Agrega que en 2007 se importaron cerca de 115 millones de dólares en prendas de vestir y que la cifra puede aumentar considerablemente si se tiene en cuenta la facturación subterránea.

Contrario a esta posición, las firmas extranjeras siguen adelante con sus planes de crecimiento y aseguran ser fuentes importantes de generación de empleo. El gerente corporativo de la multinacional peruana Topitop, Julio Contreras, por ejemplo, dice que Colombia es uno de los mercados más importantes para el plan de internacionalización de su negocio.

“Los consumidores están cada vez más informados y son más exigentes con respecto a la moda y el vestuario. La industria de las confecciones tiene que generar un nuevo concepto de compra con prendas de alta calidad y ofertas de precios competitivos”, afirma. Esta organización planea tener, antes de que se acabe el año, tres tiendas en Bogotá en las cuales se generarán cerca de 350 empleos directos e indirectos. Para adelantar estos planes la firma invertirá inicialmente ocho millones de dólares.

La multinacional peruana entra como competencia directa de la chilena Falabella, que cuenta en la actualidad con 2.400 empleados directos en el país. La compañía es de las pocas que aún contrata proveedores nacionales.

“Tenemos 15 talleres en Bogotá en donde personas colombianas elaboran ropa de nuestras marcas e, incluso, le damos la posibilidad a las empresas de incursionar en otros países donde hacemos presencia”, señala Ricardo Hepp, el saliente director para Colombia de la firma.

A propósito de la creciente competencia, el ejecutivo manifiesta que éste es un país pujante que ofrece resultados favorables a las multinacionales extranjeras. “Estamos contentos y agradecidos con la aceptación del público. Presentamos un crecimiento importante en las ciudades donde tenemos operación”, agrega.

De otro lado, la directora de mercadeo para Colombia de la multinacional española MNG – Mango, Adriana Montoya, asegura que desde finales de 2005, cuando hizo su aparición en el mercado local, la empresa presenta un balance positivo, dado que el crecimiento de cada año supera las expectativas, tanto en ventas como en expansión. “Consideramos que es bueno que lleguen marcas extranjeras a Colombia ya que se abren las posibilidades al consumidor, la gente tiene la oportunidad de aprender acerca de las tendencias de la moda y eso hace que le interese más vestirse y verse bien”, añade.

Publication: Diario La República - Compañías e Industrias
Provider: Diario La Republica
Date: September 11, 2008