lunes, 11 de agosto de 2008

Artesanos de Ráquira se consolidan como empresarios

Ahora los productores de cerámica y alfarería del municipio de Ráquira en Boyacá cuentan con nuevas herramientas que los ayudan a consolidarse como verdaderos empresarios eficientes y productivos.

Con el apoyo de la Corporación para la Investigación Socioeconómica y Tecnológica de Colombia (Cinset), se desarrolló una serie de proyectos que van encaminados a mejorar el desempeño de las micro y pequeñas empresas dedicadas a esta actividad económica.

La idea es que los productores evolucionen al interior de las empresa sus prácticas con la comunidad, el ambiente y en los productos terminados que exponen a los visitantes.

Para lograr esa meta, inicialmente están trabajando con estas pequeñas sociedades en la reconversión de los hornos de carbón y madera a gas natural, lo que les trae varias ventajas, entre las que se destacan, la disminución en tiempo de cocción de las materas y vajillas, en casi 60 por ciento. De igual forma, contribuye a reducir las emisiones de gases y residuos, lo que aleja a Ráquira de ser el municipio más contaminado del país, hecho que se dio a conocer hace algunos años.

Otra de las ventajas que trae la reconversión de los hornos es el mejoramiento en la calidad de vida de los mismos productores, ya que debido a que estaban sometidos a altas temperaturas sufrían quebrantos de salud graves.

Sin embargo, para alcanzar este cometido han tenido que hacer esfuerzos, pues en la actualidad presentan problemas de suministro de gas natural, ya que la cantidad que se necesita para suplir las necesidades de los talleres es mayor a la que realmente puede ofrecer el pueblo, que es inicialmente para uso doméstico.

Para Martha Lucía Castañeda, encargada del proyecto liderado por el Cincet, Fomipyme y la Gobernación de Boyacá, aunque se está trabajando con los centros ubicados en el área urbana, la meta es llegar a los que están en las zonas rurales.

“En el censo que hicimos pudimos identificar 300 talleres, sin embargo, en estos momentos sólo estamos trabajando con 40 de ellos, que generan cerca de 200 empleos directos. Es claro que tenemos que seguir esforzándonos por llegar al resto de la población que está en las veredas”, afirma Castañeda.

Otro de los focos del programa está dirigido a mejorar la apariencia de los productos terminados en temas como los colores, las formas y la simetría.

Con este objetivo en mente, a Ráquira llegaron diseñadores expertos que se dedicaron a enseñarle a los artesanos nuevas técnicas para conseguir tonos, así como herramientas para mejorar el terminado de los productos.

Según Martha Castañeda, esto los ayudó también en otros aspectos, “ellos elaboran marranitos, materas, vasijas, vajillas, entre otros productos, y para eso utilizaban arcillas mal procesadas o de mala calidad, ahora, les hemos dado otras técnicas en donde les enseñamos nuevas mezclas para que produzcan una materia prima superior”.

Claudia Guerrero trabaja en Arte Ráquira, un taller que se dedica a la producción de artesanías, para ella, contar con el soporte del programa les ha ayudado a fortalecerse en lo que eran débiles.

“Para nosotros ha sido muy bueno porque no tenemos los recursos necesarios para mejorar por nuestra propia cuenta, y viendo nuestra situación, el programa nos ayudó con el montaje del horno y la adecuación de la infraestructura en donde trabajamos”.

Otro de los casos es el del taller familiar de Parmenio Flórez, quien se vinculó al proyecto y ha visto los resultados, “nos dieron capacitación para mejorar las ventas y conseguir aliados estratégicos, así mismo, nos explicaron la forma de cómo debíamos vender y conseguir nuevos clientes”.

En cuanto al mercadeo, en estos momentos los productores de Ráquira cuentan con tres destinos internacionales y tres nacionales identificados plenamente, con los que existen posibilidades concretas de comercialización de artesanía.

Publication: Diario La República - Compañías e Industrias
Provider: Diario La Republica
Date: August 11, 2008